Cap 15: saliendo del maldito closet donde nunca estuve

Al final, no puedo aguantar el silencio. Ambos desaparecen en rumbo al cuarto de juegos del jefe y yo me voy al área del personal. No sé lo que me espero, quizá que la Srta. Steele salga corriendo y gritando.     Al final soy yo el que se tiene que ir -la tensión es más que piel y sangre. O sea MI piel y sangre.

Me voy por Danny Regrade, quien supongo debo llamarlo ahora Belltown. Sé que es un nombre inmobiliario para Uds., Es un Bar deportivo que me gusta, que no hace vida nocturna, está orientado a gente como yo. A Gail no le gusta que frecuente lugares como este. Por algún motivo ella cree que terminare metido en una pelea callejera. No soy arrogante…. bueno quizá solo un poquito, pero el que quiera buscarme pelea no llegara muy lejos.

Bueno, como sea, debo considerar primeramente que sería un error de mi parte verme envuelto en una pelea callejera. En mi trabajo tienes que aprender a darte cuenta que personas son pura boca y quienes son un verdadero peligro. Y soy un pendejo muy bueno en mi trabajo.

Me encantaría simplemente ir a un bar, mirar el partido de los Mariners y disfrutar del ambiente con una cerveza fría en mi mano. Pero, estoy trabajando esta noche, así que me limitaré a un café.

Probablemente hay una docena de cafeterías a la distancia del pedo de un camello quienes sirven un café mejor que el de este lugar. De hecho es tan malo que creo que debe ser el agua del lavado del culo de un vago… Asqueroso como la mierda. Vaya mi suerte...

De hecho no le hace ningún favor a mi humor, me pregunto que se sentirá tener una vida corriente, trabajar para un jefe corriente que tenga una vida común. La verdad es que sé que no soy el tipo de persona que estaría contento arrastrando su sucio trasero hacia la oficina día tras día en horario de 9 a 5. Creo que por eso,  a Allison, la hermana de Gail, no le simpatizo: ella cree que no soy capaz de ser un tipo simple con una vida simple, y por ende, ella cree, que por eso no soy bueno para su hermana.  Lo que me exaspera más es que podría tener razón.

A veces, la vida con Grey me produce una maldita migraña, pero nunca es aburrida. Bueno, en ocasiones es tediosa, pero generalmente tiene un toque excitante. Casi a diario hay alguna amenaza de bajo nivel que controlar. En estos días Welch tiene el servicio de inteligencia tan afilado que hace que nos mantengamos en la delantera de cualquier posible juego. Aunque eso no significa que tengamos que ser complacientes. Un muchacho quien es un puto billonario, se hace de enemigos rápidamente, y muchos de ellos. Pero no solo eso, quiero decir, fíjate la forma en que la Srta. Steele ha jodido nuestras vidas.

No es que lo haga a propósito, pero es que está manejando al jefe  agarrándolo por la verga a él y a todos los que trabajamos para él como si estuviéramos jugando al puto Simón dice. Triste.

Al menos Gail volverá esta noche: no veo las horas.

Poco después de las 6, regreso a Escala a ver el rep-sit (o reporte de la situación, como se lo explico a Gail) Me da tiempo para una ducha y afeitada rápidas y como nuevo. Me pongo en posición en mi lugar, mi oficina. Aplasto mi trasero en mi cómoda silla, verificando las imágenes del CCTV de las últimas 2 horas. Nada que reportar. Siento que alguien me observa, levanto la mirada y es Grey, quien está parado en la entrada de la oficina.

-Señor

-Quisiera salir a las 7:30pm, Taylor. No haremos muy tarde, la Srta. Steele necesitara volver a su departamento después de la cena en casa de mis padres.

 Me hace una cara extraña, no sé si porque se le viene la cena en casa de sus padres o porque la Srta. Steele no se quedará con él esta noche.

Caramba, le ha pegado fuerte.

 

Se pasea por el salón principal como si no supiera lo que hacer consigo mismo sin su nuevo juguete, y me supongo que la stamina de la Srta. Steele está hasta las patas. Si conociera al jefe, lo que es cierto, la pondrá en 4 sesiones de 60 minutos con un entrenador personal así como cogerla a lo que da a día por medio. Quizá debería meterla a la marina. Le sería más fácil.

Media hora más tarde escucho la voz de Dean Martin  haciendo eco en el salón principal, y ya me imagino que está de buen humor nuevamente. Caramba, este tipo cambia de humor tan rápido como las caras de Joan Rivers.

La combinación de música ligera es generalmente su elección cuando se siente bien. A Gail le gusta Dean Martin y Rosemary Clooney, pero yo soy más fan de Frank Sinatra. Aunque nada se le compara a Elvis, en la época anterior a Las Vegas, por supuesto.

Escucho los tonos de Witchcraft a través de los parlantes. Ya estoy en mi lugar, listo para partir cuando de reojo veo al jefe y a la Srta. Steele bailando. Yo no soy mucho de bailar: moverme al compás de la música mientras me beso con mi chica es más lo mío. A Gail le gusta bailar, dice que es la única cosa en la que la decepciono. Sé que está bromeando pero me duele. Soy sensible, quien diría?

Él se le acerca y la besa y le murmura algo en el oído, lo que la hace sonreír.

Es raro ser el agente de seguridad personal de una persona, llegas a ver y oír cosas, pero a la vez debes hacerte el ciego y sordo. Al menos el jefe no se espera que yo actúe como descerebrado. Algunos jefes no pueden soportar tener empleados inteligentes.

Levanta la mirada y me asienta. Esa es mi señal para traer el SUV al frente. Antes de que pueda salir del auto para abrirles la puerta, el jefe me ahorra el trabajo. Y se asegura que la Srta. Steele tenga bien puesto el cinturón de seguridad. Apuesto a que este pervertido ha disfrutado de ajustarle el cinturón.

Al comienzo todo parece bien, pero de repente la expresión del jefe cambia. Me fijo por el espejo retrovisor y lo veo mirando hacia afuera x la ventana con el ceño fruncido.

La chica parece nerviosa, se muerde el labio y lo mira de tanto en tanto.  Pobre chica, parece que fuera a ser interrogada por el puto FBI y el la ignora por completo.

Ojalá me hubiera pedido que ponga música, no puedo interrumpir la tensión que se está formando allá atrás aunque quisiera.

Al final, el silencio tan incómodo se vuelve demasiado para la chica quien le pregunta dónde aprendió a bailar. Él la mira por un minuto y le dice

-Realmente quieres saber? a la Sra. Robinson le gustaba mucho bailar.

 

Por un momento no entiendo de quien están hablando, luego lo capto, la Sra. Robinson es Elena Lincoln. Buen nombre para la puta esa. Parece que tenía razón acerca de la relación que tenía con el jefe. Como siempre lo he sospechado, pero ahora los sé con certeza. Una vez los vi bailando en el penthouse. Si, todo tiene sentido ahora, y la Srta. Steele sabe acerca de ella. Sinceramente creo que subestime a la Srta. Steele: ella tiene al jefe bailando a su compás, por decirlo de alguna manera. Si él le está revelando sus secretos, entonces la relación debe ser seria, como dice Gail. Y hablando en serio, este tipo tiene unos secretos enormes que esconder.

Parece que el jefe deseara haber mantenido su puta boca cerrada. Esa canción de Dean Martin era precisa: él está hechizado, sip. Le ha pegado fuerte, No sé por qué me fastidia. Quizá porque ya siendo impredecible, auméntale que este enamorado y el resultado puede ser una bomba latente a punto de explotar dentro de Grey. Como Krakatowa. O quizá, y esto te lo cuento de forma confidencial, quizá es porque me siento protector con esta chica. No, es una locura. Es solo mi trabajo, mi puto trabajo. Si este se pierde, hay un montón de trabajos allá afuera para mí.

La chica está mirando por la ventana hacia afuera y yo diría que sus pensamientos no son nada felices. El jefe le susurra algo al oído y ella voltea a verlo, luego él le toma la mano y le da un beso.  Es un gesto tan dulce. Caramba, lo próximo que hará será ver las películas de Julia Roberts y ese pendejo inglés con pelo largo, aquel que fue pescado con la prostituta mientras se la chupaba, todos esos romances cursis.

A Gail le gustan esas películas: es su único defecto. Pero mierda, también la ponen caliente de tal manera… ni te cuento...así que no me voy a quejar.

Bueno, parecía que el jefe estaba siendo romántico, pero luego comenzó a hablar de bridas y no sé qué mierda más, que ahora la chica está más roja que un tomate.

He estado con algunas mujeres en mi vida, y te cuento que ninguna de ellas se hubiera puesto calentado con la mención de bridas. Así son de raras las mujeres.

Unos minutos antes de las 8 llegamos a casa de los padres de Grey. Han optimizado las medidas de seguridad de la mansión desde que comencé a trabajar con el jefe, si sabes lo que estás haciendo, podías entrar a este lugar como si nada. Me estaciono en la entrada para que él y la Srta. Stele puedan salir, y siento que le dice: Estas lista? pero puedo confirmar que los 2 están nerviosos. Me imagino que salir del closet en casa de tus padres como hetero, cuando pensaron toda la vida que eras gay debe ser bastante difícil, o muy divertido, dependiendo del punto de vista.

Luego él le dice algo que hace que se ruborice otra vez. Me alegro de no haber escuchado lo que le dijo esta vez.

Ellos entran y yo llevo el auto a la parte de atrás de la casa, lo de rutina. Incluso a esa distancia puedo escuchar los chillidos de Mia Grey, como si fuera un marino a fin de mes. Esa mujer tiene un fuerte timbre de voz.

Voy a la cocina y me devoro el plato de chorizo con almejas. Este bueno, pero no tan bueno como el de Gail.

Pensé que había comido rápido, pero veo que no lo suficientemente rápido. Tengo mi espalda contra la pared, y no se ve nada bien porque…

-Hola Taylor! (dice la Srta. Mia Grey, en la forma más delicada que un camionero de Tacoma puede sonar)

 Camina hacia mí y yo hago un reconocimiento rápido de las salidas de escape más cercanas y posibles. No he descartado hacer un túnel debajo del piso de la cocina. Tiene los ojos grandes y tristes, y entonces, pone su mano sobre mi brazo, mentalmente me preparo para una reacción evasiva.

-Lo siento mucho (dice)

Me está mirando con una expresión rara, como si su perro recién hubiera muerto.

 -Sé que debe ser duro para ti, solo espero que sepas que… lo que sea que pase… siempre  te estaremos agradecidos por la forma en que has cuidado de mi hermano. Estoy segura de que a Christian realmente le importas… a su manera ... Qué carajo?!

-Te daré un minuto.

 QUE CARAJO?!

Entonces me da una palmada en el brazo y se va, mira hacia atrás como asegurándose de que no me estoy cortando las venas. Me dejó con la mandíbula en el piso.

QUE CARAJOOOOOO?!

Ella? yo…? eso fue…? Ella dijo….? QUE CARAJO?! No soy el puto novio del jefe!...No hay forma!

Justo entonces, el ama de llaves, Gretchen, entra a la cocina. Tiene una cara como si fuera un bulldog comiéndose a una avispa.

-Me tienes que estar jodiendo! Esa es la que le gusta? Aquel pequeño ratón de libreria?

Christian se merece alguien mejor que ella! (me mira) Lo siento Jason, sé que también te gustaba

 Bueno, entonces no soy el único que está tomado esto de mala manera -Y ya he tenido suficiente de toda esta puta mierda.

 

-Gretchen: te puedes coger al equipo completo de los Mariners, eso me importa un comino. NO SOY GREY… DIGO GAY… No soy gay, OK? Entiendes? Macho con M mayúscula!

 Se suaviza la expresión de su cara.

 -No pasa nada Jason, a nadie le importa la orientación sexual de la gente en estos tiempos.

 Mira, no soy una persona explosiva; soy más un tipo con mucha cuerda que quemar antes de que llegue al corazón lleno de pólvora de la dinamita, pero hoy ha probado ser realmente un puto día de mierda. Me  acerco a Gretchen hasta quedar cara a cara

 -Escúchame bien chiquilla! quieres que te coja sobre la mesa de la cocina para demostrártelo?

 

Ahora tiene una lucecita en sus ojos y una mirada especulativa. Ya está, me largo de aquí.

Salgo de la cocina como un rayo y me meto al auto intentando con todas mis fuerzas no verme tan enfermo, pero te apuesto a que si me ves piensas q me está dando un aneurisma. Me siento en el auto silenciosamente mientras el humo del enojo sigue saliendo por mis orejas. Necesito un poco de música para calmarme, pero cuando enciendo la radio…

 

-QUEEEEEEEEE

 

La estación 7 de los 70’s está sonando una compilación de ABBA. Me paso a otra estación: EL puente está sonando: Candle in the wind

No soy amigo de Dorothy!!!! (Le grito a la radio).

Si, se puede decir que estoy un poquito IRACUNDO!.  Sabes que me puede tranquilizar? Tiempo con Gail.

El viento me trae el sonido de un grito, salgo despavorido del auto, palpo mi arma, la voy a agarrar cuando me doy cuenta que es el jefe caminado a través del jardín con la Srta. Steele sobre su hombro. Me lleva un segundo la baja de adrenalina y me meto nuevamente al auto, sintiéndome como si una manada de elefantes me hubiera pasado encima del trasero.

Caramba, necesito otro trabajo.

Veinte minutos más tarde recibo un mensaje de texto del jefe, pidiendo que lleve el auto a la puerta de entrada.

La impetuosa amiga de la Srta. Steele se retira con el hermano de Grey, ambos tienen un aspecto de búsquense un cuarto ahora mismo. Mientras que el jefe y la Srta. Steele están mirándose nauseabundamente amorosos. Vaya infierno!

Abro la puerta para la Srta. Steele con mi cara de no veo-no escucho. El jefe se ve relajado. Debería, es una maquina sexual andante y parlante.

 
-Bueno, parece que le caes bien a mi familia (Le dice el a ella)

 Ella parece confundida

-Creo que te sentiste en la obligación de invitarme

 Y por fin siento que no soy el único que no ha traído sándwiches a este picnic

El jefe parece sorprendido y creo saber por qué. Ella no tiene ni la más remota idea de lo mucho que le gusta a él

Lo que no es irrazonable, porque, sinceramente, la idea que tiene el jefe para deslumbrar a una mujer envuelve la firma de un NDA, cogerla hasta el sol de la semana entrante mientras ella está atada a una cama con bridas. Tiene que ser algo confuso no?

Oh por favor no se preocupen por mí, su chofer tiene los ojos cerrados.

 

-Si eso pensé, Y otra cosa, solo mencione lo de Georgia porque Kate estaba hablando de Barbados, aún no me decido.

 Georgia?

 -Quieres ir a ver a tu madre?

-Si

 Claro que quiere, la pobre está saliendo con el Rey del dolor!

 -Puedo ir contigo?

 Mieeeeeeeerda. Casi choco el auto.

 


-Hmmm, no creo que sea una buena idea

-Por qué?

-Esperaba tener un descanso de toda esta… intensidad, para intentar pensar.

-Soy muy intenso?

 Lo descubriste Sherlock!

Estoy asombrado y a la vez aliviado de escuchar a la Srta. Steele reír. Si, se ríe de él, Eso le complacerá a Gail.

De repente la conversación se torna seria nuevamente y tengo que sentir pena por el jefe. Él ha quebrado sus barreras por esta chica, y parece que ella tuviera dudas.  Grey lo piensa de hecho

-Háblame Anastasia, no quiero perderte, esta última semana ha sido…

 

Y sé lo que él le quiere decir, pero no encuentra las palabras para expresarse. Ella ha puesto su mundo de cabeza y él no sabe cómo hacer para no caer.

Lo siento amigo, no hay paracaídas para ese viaje. Créeme, sé lo que te digo.

Ella mira hacia abajo  en ese momento, es terrible, parece que fuera a decir al jefe que se terminó. Pero me equivoco, otra vez.

 

-Todavía quiero más (ella susurra) 

 sé, en ese momento que Gail tiene razón, Ella lo ama, no lo que sea que él le pueda regalar. En esas pocas palabras ella le está diciendo que quiere más de su corazón, de su amor -más de él, la pregunta es: se lo puede dar?

Hay un silencio larguísimo. Y ella no es la única que está esperando como termina este round.

-Por ti Anastasia, lo intentare.

Y entonces ella se sienta en las piernas de él, y lo besa. Miro de frente al camino cuando me doy cuenta que había estado conteniendo la respiración.

Por favor Taylor, es solo tu trabajo.

Él le dice que piense las cosas mientras está lejos y que no firme el contrato todavía. Quizá hay esperanza para este pendejo retorcido.

A que no adivinas lo que dijo después? Ahh si, las palabras que toda mujer quiere oír:

 

-Realmente deberías usar tu cinturón de seguridad.

 

Que pajero!

Muevo la cabeza. No, ni una pizca de esperanza.

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