El jefe esta con un carácter bilioso. Otra vez. Me temo que tiene que ver con una tal estudiante de cabello castaño de la WSU.

Andrea me dijo, como secreto, que él había cancelado su reunión con Barney para pasar más tiempo a solas con la Srta. Steele, y luego la acompañó hasta el elevador después de la entrevista. Realmente Andrea no tenía ni que decírmelo, lo vi todo por las cámaras de CCTV. Y reconocí la mirada en sus ojos. Él está interesado, de una forma en que nunca antes lo he visto. O sea, conozco esa mirada: la tiene cuando se entusiasma si alguien le habla de un nuevo proyecto de trabajo, o un desarrollo en el proyecto de la división de agricultura de la WSU. Es muy raro, también la he visto cuando sale a navegar o a volar. Está emocionado.

Tengo un mal presentimiento de esto. Si el jefe está entusiasmado con una mujer, sólo puede acabar de una manera. Y la Srta. Anastasia Steele se ve tan joven, tímida e inocente.

Le ha pedido a Welch un informe de antecedentes, y sabes qué? no hay nada fuera de lo común para encontrar. No tiene deudas en el banco, no consume drogas, no parece beber mucho, casi nunca sale, tiene un trabajo de medio tiempo en una ferretería, que mierda, y Welch no puede encontrar ninguna evidencia de que tenga novio. Qué raro, la chica es muy bonita, aunque esté vistiendo esa ropa de segunda que le queda horrible.

Mientras tanto, el jefe está ejercitándose como si esa fuera la única manera de su cerebro no se queme. Corre conmigo, se entrena con Claude, y hace ejercicios en el gimnasio del sótano.

Todos los días de esta semana, ha despertado a la mitad de la noche gritando, estoy tan podridamente cansado de esa mierda sensiblera  que toca en el piano a las 4 de la mañana a diario. Estoy pensando en comprarme tapones para los oídos, solo que como agente de seguridad personal tengo que ser todo ojos y oídos las 24/7. Seriamente estoy considerando buscarme otro trabajo, lo haría, si no fuera por Gail.

Ella ve que le está pasando algo a Grey, pero a pesar de lo que sabe de él, ella piensa que es un tipo decente. Es esa la palabra?

En parte es cierto, he visto a fondo sus proyectos filantrópicos, su falta de interés por publicidad, lo duro que trabaja… y ahí mismo hay un gran pero, es que hay algo detrás de su mirada: una gran violencia contenida. Gail nunca lo ha visto de la forma que yo lo he visto, cómo se pone cuando esta a punto de perder el control, la magnitud de Krakatowa a punto de explotar, no se le acerca.

Y también, por supuesto, están las sumisas; una detrás de otra, golpeadas bajo sumisión. Sólo Leila se alejó de él.

Extrañamente, ella es quien parecía que se quedaría. A pesar de su frialdad e indiferencia con ella, pude ver que se preocupaba por ella, a su forma dura de ser.

A veces ella lo hacía hasta reír; su naturaleza vivaz y traviesa, o quizás eran la pinturas horribles que hacía, y él aceptó colgarlas en las paredes de aquella caja blanca que llama  a la que llama hogar. Nunca lo entendí. Leila lo empujo más lejos que ninguna de las otras mujeres; puso Beyoncè y Britney en su iPod -puto mal gusto- y él la dejaba escucharlo, a todo volumen!

La llevó de compras, cosa que nunca lo he visto hacer con ninguna otra de las sumisas, por las que conozco. Gail estaba convencida que terminarían siendo novios. Pero acabó después de 6 meses, como todas las demás. Al menos ella fue lo suficientemente inteligente para irse antes de que la quebrara.

Y ahora esta chica, Anastasia. Ella es muy joven, muy inocente, de hecho no es una persona metida en ese estilo retorcido de vida.  No me gusta.

 

-Jason, de verdad crees que el señor Grey lastimaría a esta chica?

                                                                                       

Gail me frunce el ceño. Yo sé cómo ponerle una sonrisa en la cara. La envuelvo con mis brazos alrededor de su cintura y la tiro a mis piernas, ella ríe y se levanta.

-Oh no, intentemos tener una charla que no termine conmigo preguntándome donde deje mi brasiere.

-Esas son mis conversaciones favoritas, Sra. Jones.

-Me he dado cuenta, Sr. Taylor. Pero tendrás que aceptar un pagaré: estoy cocinando la cena y el Sr. Grey volverá pronto del gimnasio.

 

Frunce el ceño mientras me lo dice. Caramba, ella se preocupa por él

 

-No hay problema, mujer, me gusta verte cocinar.

 

Me golpea con una toalla. Y me las arreglo para esquivarla.

 

-Buenos reflejos, Sr. Taylor

-Puedo mostrarte mis mejores reflejos.

-Jason! Nunca paras, verdad?

-Jamás, nena. Las 24 horas del día los 7 días de la semana. Es para lo que me pagan. Pero si accedieras a casarte conmigo, seria todo tuyo las 24/7.

Suspira -Ya hemos hablado de este tema. La respuesta sigue siendo No.

-Algún día dirás que sí, Gail

-Si fuera así, te daría un ataque cardiaco!

-Sí, pero que manera de irme!

 

Ella mueve la cabeza y suspira, es un suspiro de exasperación, pero sé que está sonriendo aunque me esté dando la espalda.

Su pregunta me está carcomiendo: Grey lastimaría a esta chica? Solamente si ella accediera a las reglas de su

cuarto de juegos. Por lo tanto sí, creo que si la lastimaría si se diera la oportunidad. Después de todo es la única

manera que él tiene de tener algún tipo de relación con una mujer. Maldito enfermo. Que la chica acepte, seria…

yo sé que Grey es carismático, lo he visto en acción lo suficiente; he visto como las mujeres responden a su magen

-y lo he visto despreciarlas por eso. Él no es vanidoso, aunque le gusta vestirse bien, pero es un uniforme, parte

de esa imagen, la marca Grey. Así que una chica universitaria joven e inocente de una ciudad pequeña de

Washington caería en la tentación de un guapo billonario? Saca la cuenta.

Si no me gusta el rumbo en el que van las cosas, tendré que irme - con o sin Gail. La idea me enferma completamente. Mierda!

Así que no me sorprende cuando él me dice que volaremos a Portland el Domingo. El jefe no espera: entonces

que haya esperado 5 días antes de tomar algún tipo de acción, esa es una novedad.

Ah, y después me dice que reserve dos autos en alquiler. Sé cuando no me necesita… y sé a dónde se dirige. Va

a ir a ver a la muchacha. Solo. Bueno, Srta. Steele, usted es mayor de edad, así que la decisión es suya.

Confirmo la reservación de la suite que Andrea hizo para ambos en el Heathman, y verifico los detalles de la

División de Agricultura de la Universidad para la reunión que tiene esta tarde, la aparente razón de su visita a la

ciudad.

Cuando regresa de dicha visita, llega con un humor de mierda: en un momento se rie solo, al siguiente está totalmente estresado, caminado por la suite, ladrando órdenes por el celular. Sera un maldito fin de semana, y laaaargo.

Gail irá donde su hermana. Solamente está a 9 millas de acá. No sé si tendré la oportunidad de pasar a visitarla. Solo la he visto un par de veces en los 4 años que llevamos juntos. Es agradable, mayor que Gail, tiene 2 hijos. No estoy seguro de que le caiga bien, pero por qué debería? Soy divorciado, tengo una hija, no tengo una casa propia, soy un ex militar con un temperamento acorde. Sé exactamente lo que Allison ve en mí, y no es bueno.

Son las primeras horas de la noche y Grey ha estado trabajando en su laptop toda la tarde. He salido a comprarme un par de libros para leer y pasar el tiempo. El jefe quiere salir a correr antes de cenar. No me molesta; será bueno cambiar un poco los paisajes de rutina


.

Cuando estamos por salir, su puto celular suena. Caramba, si fuera él, lo hubiera lanzado desde la ventana del 30vo piso.

 -Grey… Srta. Steele. Qué bueno escucharla.

 

oh - oh. Conozco ese tono.

 -Me estoy hospedando en el Heathman, en Portland. Digamos, el día mañana a las 9:30am?… Así lo espero, Srta. Steele.

 

Cuando me mira, tiene esa expresión: como cuando el león está a punto de atacar a un pequeño bebe zebra que se ha perdido, lejos de su madre.

 

-Sesión de fotos para el periódico estudiantil de WSU. (Me dice)

 

Sí, claro, ningún motivo en especial, verdad?

El gimnasio del Heathman habitualmente abre a las 6am. Pero para El Christian Grey, el acceso no es restringido y él se está ejercitando desde las 5am. Corremos las 6 millas de costumbre, pero él quiere ir más lejos. Sí, este muchacho quiere más. A veces creo que nació queriendo más. Tiene demasiada energía que quemar: seria todo tan fácil si él contratara una sumisa a quien pudiera coger hasta el sol de la próxima semana.

Estar alrededor de este tipo es como ver a un chico juntar la pólvora de 20 fuegos artificiales, solo para ver qué pasa si los prende todos juntos.

A las 8:45am, estoy en la sala de CCTV con el personal del Hotel para vigilar la llegada de los estudiantes de periodismo y la Srta. Steele.

Finalmente veo a Katherine Kavanagh, la que se supone que iba a entrevistar a Grey el lunes pasado. Esta buena! Y puedo ver que no le toleraría ninguna mierda a Grey -lo que significa que no es su tipo, para nada. No como la pobre, dulce señorita Steele. Pero me doy cuenta que el jefe tiene competencia, eso si las miradas que el fotógrafo le da a ella significan algo.

Si, niña, quédate con èl - te apuesto a que no tiene látigos colgando de sus paredes… aunque uno nunca sabe.

A las 9:30, ha llegado el momento de la función. Sigo a Grey a la suite que los jóvenes han reservado en el hotel. Me paro en la esquina, intentando sin éxito camuflarme con el papel tapiz, pero me quedo quieto igual.

 -Srta. Steele, nos vemos nuevamente.

 

Si, el jefe está dando su mejor actuación a la chica, usando todos los trucos del libro. Un microsegundo extra al darle la mano, un ligero apretón a sus dedos, la ve directamente, manteniéndole la mirada un poquito más de lo normal.

Ella se sonroja, e interiormente me siento tan mal por ella. No tiene la menor idea.

La Srta. Kavanagh, sin embargo, parece un poco repelida por el jefe. Le ofrece una sonrisa educada y profesional, y también fría. Pero ella es rubia, así que no tiene de que preocuparse.

Cuando la Srta. Steele le presenta al fotógrafo, el jefe le da una mirada con la que podrías congelar helio. Si él me mirara así, estaría vigilando mis espaldas por una década

 

-Donde me quieres? (le pregunta Grey. Suena más como: No jodas con mi juguete nuevo)

 

Por la próxima media hora, la Srta. Kavanagh dirige y organiza, diciéndole a todos lo que se debe hacer. Mierda, es verdaderamente divertido ver que el jefe esté siendo mandoneado por una chica, sobretodo cuando el asistente del fotógrafo lo ciega con las luces portátiles.

Realmente lo estoy disfrutando, sip.

Y me doy cuenta que  el jefe está bastante interesado en la Srta. Steele como para aguantar todo esto. Me pregunto qué será lo que le interesa especialmente de ella? Todas las sumisas de Grey eran chicas lindas, pero qué es lo especial que encuentra en ella? Quizá el hecho de que sea una chica tan joven, e inocente, no lo sé. Pero lo que es seguro como la mierda, es que no puede dejar de mirarla. Ella es tan tímida, la pobre chica sólo ha encontrado su mirada dos veces, y cada vez se ha sonrojado. Me da esperanzas; esperanzas de que él no tenga oportunidad con ella después de todo. Seguramente una chica linda como ella puede correr 1 milla lejos de lo que Grey le quiere ofrecer. Debería, no?

Finalmente el fotógrafo anuncia que tiene suficientes fotos. Mierda, ya lo creo! nunca he visto al jefe sentado tan quieto por tanto tiempo o tener tanta paciencia con un par de principiantes de mierda. Dos cosas seguras: el jefe está completamente ensimismado con la chica, y al fotógrafo debe gustarle Grey, putos 45 minutos tomándole fotos. Pero me acabo de acordar las miradas que le daba a la Srta. Steele. Así que no… es sólo un principiante de mierda.

Grey les agradece educadamente, y luego se dirige a la Srta. Steele:

 

-Me acompañaría, Srta. Steele?

 

La pobre chica parece sumamente sorprendida: todavía no se ha dado cuenta de que estamos aquí por su causa.

 

-Yo te llamo, Taylor (me quiere fuera de vista.)

 

Pero estoy a mitad del corredor, contento de que voy a poder ocuparme de mis asuntos, cuando me llama de vuelta: quiere que lleve a los 3 estudiantes de regreso al campus para que él pueda ir a tomarse un café con la Srta. Steele.

Café? Intenta ir a sostener una entrevista solo, con ella? Pero la Srta. Steele tiene sus propias ideas. Esto lo tengo que ver: Ella ha arreglado el asunto con sus amigos, así que no acepta la oferta de Grey. No se me va a necesitar así que me retiro, preguntándome que pasará con ellos, esperando que la Srta. Steele no se deje deslumbrar y llegue a acceder a hacer algo que no quiera. Ellos se van...

Después de una hora Grey está de regreso. Nunca lo he visto de esta manera, tan… inseguro de sí mismo. Acaso la Srta. Steele ya lo rechazó? Por lo menos así parece. Vaya, fue más rápido de lo que esperaba, Chica lista.

Pero de hecho siento un poco de pena por el jefe. No me lo esperaba. Él se ve desenfrenado, Llama para hacer una cita con Flynn para la primera hora del día lunes, y luego la cancela casi inmediatamente, extraño.

Luego me encuentro empacando para regresar a Seattle,

Estoy realmente curioso de saber la opinión de Gail al respecto.

 

-Así que el Sr. Grey la llevo a tomar un café?

-Tal y como lo dije

-Y cuando regresó, él estaba… perturbado?

 

Ah sí? Esa es la forma de describirlo?

 -Definitivamente estaba consternado.

Gail sonríe -A él le gusta ella.

-Tú crees?

Me voltea los ojos. -Jason! Es obvio. Él se ha enamorado de esta chica, de la más normal de las maneras!

 

No estoy seguro. Pero no quiero discutirlo. Sólo quiero tomar a mi mujer en mis brazos y olvidarme de todo lo relacionado a Grey y de su cagado y retorcido mundo. Estamos metidos en su vida, pero Gail es mi santuario, y ahora mismo sólo quiero sentir su cuerpo suave y tibio; quiero mi hogar.

 

-Te ves estresado Sr. Taylor. Creo que tengo algo que puede aliviar tu tensión.

-Creo que tiene razón Sra. Jones,

-Ya le he dicho que es Ud. una muy mala influencia Sr Taylor?

-Eso espero Sra Jones.

 

Y la sigo voluntariamente dentro de su dormitorio.

 

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