EsFemenino.com

No Incites a la fiera!

Liberado por Christian Grey

Pag.7

y que no habría seguido asociado a ella si creyese lo contrario.
Pero sé que no me escuchará. No quería escucharme cuando
tenía catorce años y tenía problemas en el colegio y, según
parece, tampoco quiere escucharme ahora.
—¿Has terminado? —Pronuncio las palabras con amargura,
apretando los dientes.
—Piensa en lo que te he dicho.
Me doy la vuelta para marcharme. He oído suficiente.
—Piensa en el acuerdo prematrimonial. Te ahorrará muchos
disgustos en el futuro.
Sin hacer caso de sus palabras, salgo de su despacho y doy un
portazo.
¡Que le jodan!
Grace está en el pasillo.
—¿Por qué se lo has contado? —le suelto, pero Carrick me
ha seguido desde el despacho, de modo que ella no me contesta,
sino que le dedica a él una mirada helada.
Iré a buscar a Ana. Nos vamos a casa.
En un estado de furia salvaje, sigo el sonido de los aullidos hasta
el estudio y descubro a Elliot y a Ana ante el micro, destrozando
«Ain’t No Mountain High Enough» a pleno pulmón. Si no
estuviera tan enfadado, me reiría a carcajadas. No puede decirse
que lo que hace Elliot con sus gañidos desafinados sea cantar, y
está sofocando la dulce voz de Ana. Por suerte, la canción está a
punto de terminar, así que me ahorro más sufrimiento.
—Marvin Gaye y Tammi Terrell deben de estar revolviéndose
en la tumba —les digo cuando terminan.
—Pues a mí me ha parecido una interpretación bastante
buena.
Elliot se inclina para saludar con aire teatral ante el público
formado por Mia y Kate, quienes se ríen y aplauden con exagerado
entusiasmo. Definitivamente, allí todos están borrachos. Ana se
ríe, acalorada y preciosa.
—Nos vamos a casa —le digo.
Le cambia la cara.
—Le he dicho a tu madre que nos quedaríamos a dormir